Home »

 
 

Ulceras en miembros inferiores. Cuándo pensar en Pioderma Gangrenoso?

 
December 2017
M T W T F S S
« Oct    
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
25262728293031

Direcciones profesionales

forum2013

>> Descargar revista


gyfArtículo de revisión

Ulceras en miembros inferiores. Cuándo pensar en Pioderma Gangrenoso?

Roberto Mengarelli, Anahí Belatti, Estela Bilevich, Silvia Gorosito.

Forum de Heridas. Colegio Argentino de Cirugía Venosa y Linfática


Introducción:

Uno de los aspectos más importantes en el manejo de heridas crónicas es un buen diagnóstico etiológico, a fin de dirigir un tratamiento efectivo para la buena evolución de esta patología, sin embargo, muchas veces hay entidades que dificultan este proceso. Una de las patologías más complicadas en cuanto al diagnóstico, tratamiento y evolución, es el pioderma gangrenoso. En el desarrollo de este trabajo, se intenta orientar sobre esta patología, cuando sospecharla y que medidas tomar para instaurar una terapéutica efectiva en este tipo de pacientes.

Palabras clave:  Pioderma – sospecha – Manejo

Definición:

El pioderma gangrenoso es una enfermedad cutánea inflamatoria  y necrosante, no infecciosa. Su curso es crónico, de patogenia desconocida y pertenece al espectro de las dermatosis neutrofílicas. Fue reportado por primera vez en 1924 y descrita formalmente en 1930 por Brunsting et al.

Etiología y patogénesis:

La etiología del Pioderma Gangrenoso (PG) es desconocida y la patogenia aun no se conoce exactamente. Aunque la enfermedad es idiopática en el 25 al 50% de los pacientes, la existencia de enfermedad sistémica asociada, podría sugerir una anormalidad inmunológica subyacente. La vinculación con el fenómeno de patergia, que corresponde al desarrollo de nuevas lesiones, o a la agravación de lesiones pre-existentes después de un traumatismo común, sugiere la presencia de una respuesta inflamatoria alterada, exagerada e incontrolada ante estímulos inespecíficos.Se han descrito defectos en la quimiotaxis y fagocitosis, en el metabolismo oxigenado de los neutrófilos, sobreexpresión de algunas citoquinas (Interleuquina-8, interleuquina-16), y otras múltiples anomalías de la inmunidad humoral o celular, pero ninguna específica. Es probable que la base patogénica y el factor que dispara el proceso sea distinto según la enfermedad sistémica asociada, siendo asi el pioderma gangrenoso una manifestación clínica común a procesos diferentes.

Clínica:

Se han descripto cuatro variantes clínicas del Pioderma Gangrenoso:

–   Pioderma gangrenoso clásico o  ulcerativo: es la forma de presentación más frecuente . Se presenta como una úlcera profunda con borde irregulares y socavado en asperto de madrigueras. Ademas se acompaña de coloración eritémato-violaceo, rodeada por un área eritematosa e indurada. El cuadro tiende a  progresa rápidamente con gran destrucción local con posible exposición osteotendinosa , destacandose el  intenso dolor incohersible de las lesiones ulceradas ;  Infrecuentemente  puede  acompañarse de manifestaciones sistémicas, como malestar general, fiebre, artralgias y mialgias . Las lesiones pueden ser únicas o múltiples.

–  La resolución de las lesiones deja una cicatriz atrófica con una epidermis con aspecto de papel de cigarrillo y cribiforme. Habitualmente se localiza en las zonas pretibiales, lo que refleja la tendencia de aparecer en zonas de traumatismo, pero se ha descripto casos de aparición en otras zonas del cuerpo como las mamas, el dorso de las manos, el tronco, la cabeza, el cuello y las zonas periostomales.

–  La situación es de gran desafío diagnóstico cuando solo  se localiza en miembros inferiores y corresponde a una  lesión única

ulceras1
Pioderma gangrenoso clásico o  ulcerativo

– Pioderma gangrenoso pustuloso: representa la forma abortiva del PG. Se suele asociar a EII  y a la forma clásica del PG. Es una variante excepcional de la enfermedad. Suele iniciarse como una o varias pústulas agrupadas que progresivamente confluyen y pueden ulcerarse y dan lugar a una lesión muy dolorosa y persistente durante meses. Se localiza sobre todo en tronco y la superficie extensora de las extremidades.

ulceras2
Pioderma gangrenoso pustuloso

– Pioderma gangrenoso ampolloso: asociado a leucemia y otros procesos mieloproliferativos, se caracteriza por ampollas hemorrágicas inflamatorias, dolorosas, menos destructivas en profundidad, localizadas en cara y extremidades superiores, que curan con una cicatriz superficial. Puede ser la forma de presentación de leucemias, sindromes mieloproliferativos y cuadros mielodisplásicos.

 A todo paciente al que se diagnostique un PG de tipo ampolloso, se le debería realizar un estudio para descartar una neoplasia hemática.

ulceras3
Pioderma gangrenoso ampolloso

– Pioderma gangrenoso superficial granulomatoso: es una variante superficial vegetante crónica, poco agresiva, generalmente en tronco, sin bordes característicos ni fondo sañoso, que suele responder al tratamiento tópico.

ulceras4
Pioderma gangrenoso superficial granulomatoso o vegetante

Enfermedades  asociadas:

Es importante en todas las series, la asociación entre PG y una enfermedad sistémica (aproximadamente 50%), en casi 30% de los casos aparece asociada a una enfermedad inflamatoria intestinal (EEI), que puede ser colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn; pero tan solo un 2% de pacientes con EII, tendrán un PG en su vida. Aproximadamente un 25% de los PG se asocian a artritis reumatoidea. Las neoplasias hemáticas son las siguientes en frecuencia, predominando las mieloides sobre las linfoides, sobre todo la leucemia mieloide aguda. Por último se describe el síndrome PAPA, transmitido en forma autosómica dominante, y de curso tórpido, caracterizado por la tríada Pioderma gangrenoso, Artritis Purulenta y Acne quístico (PAPA).

Enfermedades asociadas a pioderma gangrenoso

tabla

Diagnóstico:

Se basa en la clinica , la histología  y la exclusión de diagnósticos diferenciales, principalmente las causas  arterial , infeccioso y tumoral,  dado que no hay estudios complementarios  patognomónicos.

Para abordar a estos pacientes se requiere de  la elaboración de una historia clínica completa y el reconocimiento de la lesión semiológicas  características. Ningún hallazgo de laboratorio es específico. Puede haber velocidad de eritrosedimentación elevada , leucocitosis ,  de la proteína C reactiva, anemia y concentración sérica baja de hierro. La enfermedad puede asociarse a hiperglobulinemias o hipoglobulinemias. No se conocen auto anticuerpos específicos; el sistema de complemento no está comprometido y los complejos inmunes circulantes no se detectan en forma regular. La biopsia no arroja diagnóstico de certeza pero ayudará a establecer una patron inflamatorio neutrofílico  y a descartar otras causas.

Una radiografía de torax y una ecografía abdominal, ayudarán a descartar la presencia de infiltrado neutrofílico en otras localizaciones.

Si la sospecha diagnóstica es fuerte, se solicitaran estudios para evaluar la presencia de patologías  asociadas al PG

Davis y col. proponen criterios diagnósticos que se presentan para considerar un caso definido de PG, se debe cumplir con ambos criterios mayores y al menos dos menores.

Criterios mayores

1. Úlceras cutáneas dolorosas, necróticas con borde violáceo irregular, que pueden crecer 1 a2 cm al día o aumentar su tamaño hasta 50% en un mes.

2. Exclusión de otras causas de ulceración cutánea.

Criterios menores

1. Historia sugerente de fenómeno de patergia o hallazgo de cicatrices cribiformes.

2. Enfermedades sistémicas asociadas con pioderma gangrenoso.

3. Hallazgos histopatológicos (neutrofilia o inflamación mixta, y vasculitis linfocítica, aunque ésta última puede estar ausente).

4. Respuesta rápida al tratamiento con glucocorticoides sistémicos (disminución del tamaño de las lesiones en 50% en un mes).

Hallazgos histológicos:

La histopatología del PG es inespecífica y cambiante según el momento evolutivo en que se practique la biopsia y el área de la toma ( borde o fono de la úlcera). Sirve para descartar otros procesos y apoyar el diagnóstico del PG, pero no es patognomónica. Se puede encontrar un marcado infiltrado inflamatorio, constituído básicamente por neutrófilos. Los vasos pueden estar dilatados y no es excepcional encontrar trombos intraluminales y extravasación de hematíes. Asi  tambien se puede acompañar de fenomenos  vasculiticos en la pared de algunos vasos con la imagen de leucositoclasia, este último hallazgo se lo interpretará  como propio a la patología, descartanto el fenomeno de pseudo vasculitis reactiva que ocurre en las úlceras infectadas, es por ello que se sugiere tomar las muestra en ausencia de singnos de infeción  de la herida.

La epidermis suele estar ulcerada y en fases iniciales suele haber un marcado edema en la dermis papilar.

ulcera5

Diagnóstico diferencial

tabla2

Factores agravantes:

Ya que esta patología produce un fenómeno de patergia, los pacientes pueden desarrollar nuevas lesiones de pioderma gangrenoso dadas por pruebas cutáneas, inyecciones intradérmicas, picaduras de insectos, biopsias y operaciones. Sin embargo,  se observa patergia en solo 20% al 36% de los casos.

Tratamiento

En cuanto al mismo se describen varias estrategias basadas en la extensión, severidad y cronicidad de las lesiones, tratamientos previos y patología asociada. Los objetivos de la terapéutica son los siguientes:

– Detener la progresión de las úlceras

– Promover la reepitelización de las heridas

–  Reducir el dolor

–  Minimizar las secuelas

Tratamiento sistémico:

En los casos en los cuales la enfermedad subyacente no ha sido encontrada o las lesiones son refractarias a tratamiento local, está indicado el mismo. El tratamiento con corticoides y ciclosporina, solos o asociados, deben considerarse el tratamiento de primera elección. Los corticoides sistémicos detienen la progresión de la úlcera pre existente y previenen el desarrollo de nuevas lesiones. Inicialmente pueden ser necesarias altas dosis de prednisona (1-2 mg/kg/dia) para reducir el componente inflamatorio del pioderma gangrenoso. Los pulsos con corticoides con 1g/dia por 3 a 5 días consecutivos de metilprednisolona, suelen ser efectivos para frenar el PG severo.

En los tratamiento prolongados  el uso de otras drogas combinadas a los esteroides, a las que se llaman ahorradores de esteroides, tales como las teraciclinas,  clofazimine  dapsona, cilcosporina , azatioprina  entre otros, son recomendados para poder obtener efecto  sinérgico y lograr descenser las dosis de esteroides.

La ciclosporina A inhibe la activación de los linfocitos T y es sin dudas uno de los tratamientos de elección para el PG. La mayoría de los pacientes demostraron mejoría dentro de las tres semanas, con una dosis de 3 a 5 mg/kg/dia. Otros agentes inmunosupresores como la azatioprina utilizada sola o combinada con corticoides, ha tenido resultados variables. Tiene una acción lenta que puede demorarse de dos a cuatro semanas. El tacrolimus también se ha utilizado de forma sistémica a dosis de 0.1-0.3 mg/kg/dia con una respuesta sostenida.

La Dapsona (100-200 mg/d) por su capacidad para inhibir la migración de los neutrófilos, tiene utilidad en los casos leves de PG.

La nueva genración de drogas , llamados biológicos (infliximab, etanercept y adalimumab) son una opción terapéutica prometedora para el PG de dificil tratamiento. El infliximab a dosis de 5 mg/kg, administrado en infusión intravenosa las semanas 0, 2 y 6; parece ser muy eficaz para el PG, asociado o no a EII. Según la respuesta, se recomiendan dosis de mantenimiento cada 8 semanas hasta lograr la curación.

Tratamiento local:

Es inefectivo sin la terapéutica sistémica, sin embargo es necesario para disminuir el exudado, evitar infecciones, mejorar el dolor  y cuidar la piel peri lesional. Son útiles las curas húmedas, con todas sus variables para el correcto manejo del lecho de la herida

Se han empleado corticoesteroides tópicos potentes o intralesionales, tacrolimus y peroxido de benzoilo cuando la lesiones son  pequeña, con resultados variables.

Hay que tener especial cuidado en el desbridamiento, el cual no debe ser agresivo para no desencadenar un fenomeno de patérgía.. Algunos casos se han beneficiado, en la última etapa de la cicatrización, con la utiliza ción  de un injerto autólogo, aunque hay riesgo de desencadenar  un PG en la zona donante.

Actualmente el desarrollo de la bioingenieria,  nos  otorgará una estrategia de cobertura estable con procedimiento de toma de muesta poco cruenta que nos evitará la patérgia de la zona donante.

Manejo del dolor: 

El dolor tiene caracteristicas neuropáticas, y se instala  en una patología de curso prolongado con lo cual debe de desestimarse el uso de AINES, eligiendo opioides  y adjuvantes como pregabalina  o gabapentina.

Puede asociarse además el uso de aplicaciones tópicas de morfina  en el lecho de la herida.

De no estar entrenado en el manejo de dolor debemos  incorporar al equipo de trabajo a medicos  especialistas en el tema.

Tratamientos complementarios

Exsisten algunas  publicciones  del uso de camara hiperbárica  y pioderma gangresonos,  logrando disminuir el dolor y permitiendo el descenso de esteroides, aconsejando su uso en casos de pacientes refractarios al tratamiento estandar y siempre como metodo adyuvante al tratamiento sistémico.

Conclusiones:

El pioderma gangrenoso es una entidad inflamatoria y necrosante, de carácter no infeccioso, que presenta una baja incidencia de casuística. Debe sospecharse siempre ante una o multiples  úlceras en miembros inferiores de presentación y evolución tórpida,  donde se destaca  el dolor incohersible. El diagnótico se establece descartando otras patología, no hay estudios complementarios de certeza.

Ante la sospecha diagnóstica, obliga a investigar la presencia de otras patologías sistémicas asociadas, principalmente enfermedad inflamatoria intestinal, artritis reumatoidea , procesos malignos dentro de los que se destacan los linfoproliferativos.

El uso de  inmunosupresores sistemicos  es el tratamineto  básico. El curso de la enferemdad es crónico y recidivante lo que obliga a un control periódico  de estos pacientes.

ulcera6

Fig 1: pioderma gangrenoso en pierna con componente necrótico de rápida evolución (1semana) . Doloroso y refractario a tratamiento local.

Fig 2: paciente femenina con colitis ulcerosa de larga evolución, que cuatro meses antes de la aparición del PG discontinúa el tratamiento de la enfermedad de base.

ulcera7

Foto 3: Paciente con lesiones de Pioderma Gangrenoso variedad Vegetante.

ulcera8

Foto 4 , 5, 6, 7 y 8  Paciente con multiples ulceras en ambos miembros inferiores de 5 meses de evolucion con diagnostico de PG Ulcerativo Idiopático, en  tratamiento con Corticoides 0.5mg/kg/dia en franca mejoria hasta cicatrizacion total en 4 meses.

ulcera10

Bibliografía:

1-       Cabrera A. Pioderma gangrenoso: revisión de la literatura. Revista medica de costa rica y centro américa. 2010 (591) 37-41

2-       Carranza M, Juvera R. Pioderma Gangrenoso Ulceroso diseminado: comunicación de un caso. Dermatologia Rev Mex 2009; 53(2): 96-99

3-       Carvalho I, Souza L. Pyoderma gangrenosum and rheumatoid arthritis. Case report. An Bras Dermatol. 2005; 80(1): 81-2 Arch Arg Dermatol. 2011. 61: 152-157.

4-       Ferrándiz C. Briones V. Pioderma gangrenoso. Diagnóstico y tratamiento. Piel 2008;23(1): 24-9

5-       Gomez M, Ragazzini R. Pioderma gangrenoso como expresión de enfermedades sistémicas autoinmunes. Arch Argent Dermatol 2011; 61: 152-157.

6-       Gorostiaga G, Aldama A. Pioderma Gangrenoso asociado a colitis ulcerosa y compromiso laringotraqueal. Med Cutan Iber Lat Amer 2007; 35(1): 141-144

7-       Hong S., Lee M. A case of propylthiouracil-induced pyoderma gangrenosum associated with antineutrophil cytoplasmatic antibody. Dermatology 2004; 208:339-341

8-       Simon S., Rivarola E. Pioderma gangrenoso periestomal. Dermatol Arg 2005; 11: 31-34.

9-       Scasso M, Pavón P. Pioderma Gangrenoso. Casuística. ISSN 2010. Vol 13, número 1.

10-   Velasquez N, Ciro F. Pioderma Gangrenoso. Revisión de 29 casos clínicos. Med Cután Iber Lat Am 2000; 28(4): 162-166

11-   Verma S. Atypical pyoderma gangrenosum following total knee replacement surgery. First report in dermatologic literature. An Bras Dermatol. 2009;84(6): 689-91

12-   Su WP, DavisMD, Weenig RH, Powell FC, Perry HO. Pyoderma gangrenosum:

clinicopathologic correlation and proposed diagnostic criteria. Int. J. Dermatol. 2004; 43: 790–800

13 -Callen JP, Jackson JM. Pyoderma gangrenosum: An update. Rheumatic Dis Clin N Am 2007;33:787-802.

14-Hansman D.; Pizzariello G.: Piodema Gangrenoso. Consenso de la SociedadArgentina de Dermatologia. 2009

15- Estudio retrospectivo de pacientes con pioderma gangrenoso en un período de 20 años y revisión

de la literatura -Melina Lois, Graciela Pizzariello, Liliana Olivares y Esteban Maronna

Premio “Aarón Kaminsky” 2011